vacaciones de yoga

estilo de vida yoga

 

Prisas, atascos, comidas rápidas, agobios, poco tiempo, mucho que hacer… el ritmo de vida que llevamos supone un nivel de estrés que supera, en muchas ocasiones, los límites saludables. Inmersos en un ritmo de vida acelerado, la práctica de yoga se impone como casi necesaria ya que con ella conseguimos momentos de paz dentro del torbellino diario en el que vivimos. Pero recurrir al yoga y lograr únicamente esos instantes de un modo puntual, no es suficiente y cada vez más personas, están viviéndolo en su totalidad, en sus distintos prismas que abarcan más momentos y facetas de nuestra vida. Porque al final el yoga es un estilo de vida en sí mismo.

Sumergirse en el yoga, nos acaba llevando, inevitablemente (y maravillosamente) a hacer pequeños y progresivos cambios en distintos aspectos de nuestra vida como en la alimentación, el dormir, el ocio, el descanso, los estados de conciencia… Empezamos a prestar cada vez más atención a lo que nos rodea, a nuestro modo de vivir, y vamos incorporando cambios sutiles que mejoran nuestra manera de vivir y de sentir. Bajamos el ritmo, priorizamos nuestra salud y bienestar, nos preocupamos por nosotros pero también por los nuestros y por el mundo en general. Empezamos a responder a un ritmo de vida slow y nos centramos más en los procesos y el día a día que los destinos y/o objetivos. Abrazamos saborear cada instante de nuestra vida, a solas o con las personas que queremos y tenemos presentes en nuestra vida.

 

yoga estilo de vida

 

La práctica de yoga invita a llevar una alimentación consciente, sana y equilibrada. Nos ayuda a mejorar nuestra respiración, tan importante dentro como fuera de la práctica. El yoga nos ayuda a vivir el momento presente, a centrarnos y a no prestar atención a la excesiva cantidad de estímulos que nos rodean. El yoga nos abre los ojos a lo que nos rodea, a la naturaleza, al mundo en general. A tomar conciencia de nuestro consumo, qué productos elegimos, como nos comportamos, como nos cuidamos y como cuidamos a otros y al entorno…

El yoga impregna nuestra vida, es transformador y nos ayuda a lograr el verdadero equilibrio entre cuerpo y mente, proporcionándonos claridad, fuerza para conseguir lo que deseamos y tomar decisiones y ayudándonos a bajar el ritmo. Su verdadero poder radica en su simplicidad, flexibilidad y diversidad.

¿Qué cambios habéis experimentado vosotros con la práctica de yoga? ¿Lo entendéis también como una globalidad, como un estilo de vida?